San Roque: La historia del embalse más grande del mundo

Con el fin de mitigar las crecientes y proveer de agua a la ciudad de Córdoba, en 1880 durante el gobierno de Juárez Celman se toma la decisión de construir un dique. El ingeniero Carlos Cassaffousth es quien diseña el proyecto y junto al Dr. Bialet Massé encaran la empresa. Los estudios demoraron 3 años y en 1884 comienza su construcción. Luego de 7 años de arduo trabajo, el 8 de septiembre de 1891 quedaba inaugurado oficialmente el embalse artificial más grande del mundo en esa época.

Sin embargo, esta importante obra tuvo derivaciones insospechadas. Con el paso del tiempo, en la Ciudad de Córdoba, se empezó a correr la voz de que el dique tenía graves fallas de construcción y que el material empleado era de mala calidad. En la madrugada del 27 de julio de 1892, la policía golpeó las puertas de los vecinos de Córdoba al grito de: “¡El Dique se viene!”. Las familias asustadas ante una inminente inundación huían despavoridas hacia los altos. Falsa alarma.

La historia cuenta que intereses políticos, económicos y hasta religiosos se beneficiaron con las habladurías, sin embargo la versión que sobrevivió al tiempo fue que para su construcción se utilizó Cal de origen nacional en lugar de la inglesa de mayor calidad.

Los intereses británicos afectados instalaron el rumor: la cal producida por Bialet Massé no resistiría y la obra se vendría abajo.

A finales de la década de 1930 la ciudad de Córdoba no detenía su crecimiento y sedienta clamaba por más agua. Durante el gobierno del doctor Amadeo Sabattini, comenzó a construirse un nuevo dique de mayor altura, aguas abajo de la primera presa, que fue inaugurado en 1945.

Ni siquiera las dinamitas pudieron derrumbar la gran obra.

El histórico paredón, que emerge cuando las aguas bajan, desmiente una historia interesada que manchó su buen nombre y honor.

Una anécdota cuenta que en la Exposición Universal de 1889 en París, Gustave Eiffel en sus palabras de inauguración de la Torre que servía como símbolo de la muestra, sentenció: “Dos obras llaman la atención del mundo en este momento; mi torre y el dique de Córdoba; con la diferencia que éste es productivo y mi torre no”.

Fotos: Archivo Eldor Bertorello