Historia del primer Dique San Roque

El valle de San Roque o Quisquisacate antes de que lo cubran las aguas del nuevo dique. Al fondo la Capilla San Roque que quedara sumergida en el nuevo lago.

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"Vengo de realizar un hermoso paseo por el valle y las sierras
de San Roque... el río después de atravesar una amplia llanura
donde derrama sus crecidas en un punto dado, penetra en la
montaña de piedra por una estrecha garganta que lo aprieta y
estruja para permitirle el paso.
Allí en ese punto haremos una pared, represaremos las aguas,
Al río lo aumentaremos en millones de ríos para irrigar los
altos de Córdoba durante todo el año."

Esteban Dumesnil, en 1881, cuyo nombre real era Etienne Jules Felix Dumesnil-Poullain

Esta visión de Dumesnil destacaba el escenario geográfico ideal para la concreción de un embalse en las sierras de Córdoba. Quizás visto desde el siglo XXI nos puede parecer un hecho común la construcción de un dique, pero hay que situarse en el contexto de época. No había ningún dique por esos años, no solo en Córdoba, en toda Sudamérica. Y no existían los medios de comunicación de hoy como para que la población se familiarizara con la obra y su magnitud. Quizás esto ayude un poco a comprender los conflictos que trajo la construcción de “una pared” para “aumentar en millones los ríos”.

Plano del primer Dique San Roque que figura en los planos del proyecto del actual paredón. Gentileza: EncuentroS Villa Carlos Paz

El proyecto

Si bien existió una idea de proyecto durante el gobierno de Antonio del Viso en 1878, fue durante el mandato de Juárez Celman donde comienza a concretarse la idea. Celman le encarga al ingeniero Dumesnil, que había conformado la empresa Esteban Dumesnil y Compañía junto al ingeniero Carlos Casaffousth, la concreción de un proyecto para del Sistema de Riego de los Altos de la Ciudad. Dumesnil, un ingeniero francés que estuvo a cargo de distintas obras a lo largo del país, se formó en el École Centrale des Arts et Manufactures de París, el mismo ámbito educativo donde lo hizo Casaffousth tiempo después.

En 1 de mayo de 1884 los ingenieros elevan al gobierno de Gregorio Gavier los planos y memorias del proyecto.

La Memoria presentada por los ingenieros contiene un detallado examen geográfico de la cuenca del Río Primero y hace referencia a cómo solucionar el problema de la provisión de agua a la ciudad de Córdoba, construyendo un sistema conformado por dos represas, dos canales de irrigación y la posibilidad del aprovechamiento hidroeléctrico del sistema. El informe detallaba el tipo de muro a construirse y la ubicación exacta del mismo a 3450 m. aguas abajo de la unión de los ríos Cosquín y San Roque.

Tras aprobarse lo propuesto, el gobierno de la Provincia gestionó un empréstito en Londres y llamó a licitación para comenzar las obras. Ambas iniciativas no se pudieron concretar en el momento. Fue Juárez Celman desde los distintos cargos que ocupó, gobernador, senador y presidente el motor que impulsó la concreción de la obra. La misma implicaría una importante inversión en ocupación de mano de obra y adquisición de materiales.

Es aquí cuando aparece otro protagonista fundamental de esta historia: Juan Bialet Massé.

La Primera Argentina

El médico Catalán Juan Bialet Massé había llegado a la Argentina en 1873. Su espíritu inquieto y emprendedor lo llevó a realizar diversos proyectos en distintos lugares del país.

Inteligente y observador, Bialet conocía los proyectos que se gestaban en Córdoba y en abril de 1884 decide radicarse en las proximidades de la localidad que hoy lleva su nombre, donde construye una casaquinta. La elección de la zona obedece al ojo que Don Juan le había echado a la cales de la zona. Experimentando con los materiales descubre que se endurecían en presencia de agua. Este resultado lo decidió a instalar una fábrica de cales a la que denominó La Primera Argentina.

Si bien el material no contaba con la aprobación de otros actores involucrados, lo que sería semilla de futuros conflictos, en las obras daba buenos resultados. Casaffousth comenzó a utilizarlas en los trabajos del dique Mal Paso y los canales Sur y Norte.

Además, la producción local suponía un abaratamiento sustancial en los costos de construcción, con un material de calidad nacional en lugar del importado desde Inglaterra.

Fotografía: http://www.bialetmasse.com/museobialetmasse/monumento_historico.htm

Obreros en la construcción del primer Dique San Roque. Córdoba, 1887, por Jorge Pilcher. https://www.lanacion.com.ar/cultura/en-fotos-volver-raices-nid2386042/

Los empresarios don Félix Funes (izq.) y el Dr. Juan Bialet Masset (der.) al fondo de un grupo de operarios "criollos". Fuente: Historia del Dique San Roque de Luis R. Frías

La construcción

Planos en mano, la construcción del primer Dique San Roque comenzó en octubre de 1886 y finalizó en 1889. La obra estuvo bajo la dirección de Casaffousth, ya que su socio Dumesnil había regresado a Francia. La construcción por la empresa que había formado Bialet Massé junto a un tal Felix Funes.

Todo este movimiento de actores se daba en un escenario político provincial y nacional complicado. De la mano de su concuñado Julio A. Roca, y de Carlos Pellegrini, que fuera su vicepresidente, en Octubre de 1886, Miguel Juárez Celman, alcanza la presidencia de la nación en medio de serias acusaciones de fraude. Celman le sugiere a Bialet asociarse con Felix Funes. Crean la sociedad Funes, Bialet Massé & Cía. Funes era cuñado de Julio A. Roca y de Juárez Celman, quizás ahí se entienda la “sugerencia”.

El comienzo de las obras se da en un escenario político caldeado, con acusaciones de opositores y medios de prensa.

"La Empresa constructora se organizó con un personal de 16 ingenieros y 30 inspectores de albañilería: se hicieron venir maestros de talleres, operarios de primer orden y un personal de peones que llegaron a pasar de 2.500, empezándose o continuándose a la vez todas las obras, desde San Roque a los extremos de los canales”. Afirmaba en 1895 el ingeniero Ignacio Firmat, quien fuera director técnico de las obras.

El ingeniero francés Jorge León Lerrousse tuvo a su cargo la excavación de los cimientos y los primeros seis metros de altura del paredón. Trabajó luego, en su lugar, el ingeniero Anselmo Lazo, el constructor del dique Mal Paso.

Recién a finales de 1889 se finalizaron las tareas: el aumento de los costos, las idas y vueltas con las expropiaciones, un brote de cólera y las dificultades en la construcción misma demoró la conclusión de la novedosa obra.

La inauguración

En noviembre de 1888, se cierran las compuertas y comienzan a embalsar las aguas, lo que significaba la desaparición del Valle de Quisquisacate o San Roque.

El dique más grande del mundo y el primero de Sudamérica se inauguraba el 8 de setiembre de 1891, en el marco de los festejos del Centenario del nacimiento de José María Paz. Para la inauguración, el gobernador Eleázar Garzón llegó en tren acompañado por una nutrida comitiva. Asistieron representantes del gobierno nacional y otras personalidades.

El acto central se desarrolló sobre el muro del dique, frente al busto del presidente Juárez Celman, emplazado en la parte central del coronamiento.

Así concluía la primera parte de una larga y rica historia, en la que el contexto político, los intereses económicos y lo novedoso de la obra fueron abonando los sucesos posteriores.

El paisaje de las sierras cambiaba para siempre y se inauguraba el camino de la construcción de presas en la provincia. El aprovechamiento hídrico, energético y turístico de los diques le dieron otra fisonomía a las sierras de Córdoba.

La ceremonia se desarrolló ante el busto del doctor Juárez Celman, emplazado en la parte central del coronamiento a la finalización de las obras.

Tubos de descarga del primer Dique San Roque.